Julio Cobos reafirma su candidatura presidencial

sábado, 8 de agosto de 2009

El resultado electoral en Mendoza allanó el camino para que Julio Cobos reafirme su candidatura presidencial. La idea es conformar el Frente Cívico Federal con radicales, ex del Ari e independientes. Con relación a la famosa pata peronista, imagina a su lado al Ing. Felipe Solá o Francisco de Narváez.



El ejercicio de la soberanía popular potenció las candidaturas de quienes desean desembarcar en Balcarce 50 y la Quinta presidencial de Olivos a partir del 10 de diciembre de 2011.

Paradójicamente ninguno de ellos cuenta con un respaldo orgánico de las fuerzas a las que pertenecen y tampoco tienen un perfil ideológico definido, sino que esbozan lineamientos generales como para no asustar a nadie y de paso no cerrar las puertas a posibles aliados. Es una estrategia que por ahora no piensan modificar, de acuerdo con lo informado por sus asesores a Parlamentario. “¿Qué apuro hay?”, dijo uno de ellos, en una síntesis clara.

Es el caso puntual del vicepresidente de la Nación Julio Cleto Cobos, alojado nuevamente en las filas del centenario partido, lo mismo que el senador nacional Carlos Reutemann, quien atraviesa las rutas peronistas a paso de hormiga, con las luces en baja para no dar un barquinazo que lo deje al costado. Un cuadro de situación que no le es ajeno a los emergentes de centroizquierda, como el gobernador socialista santafesino Hermes Binner o el porteño y flamante diputado nacional electo Fernando “Pino” Solanas, con su Proyecto Sur.

Cuatro candidatos, de una larga lista todavía en pañales; de una lista de ansiosos por ponerse el traje presidencial, entre ellos varios gobernadores peronistas.

Pero puntualmente la candidatura de Cobos es una de las que despiertan toda clase de conjeturas, especialmente sobre cómo será su armado nacional, dado que salvo en su tierra natal, en el resto del país no asoma una tendencia radical que ya se plante con su candidatura, o que la lance al ruedo partidario, salvo una mínima delegación de legisladores de la provincia de Buenos Aires que lo visitó en su despacho para decirle sin vueltas: “Usted es nuestro candidato”. Esos legisladores responden a los dirigentes radicales Federico Storani y Leopoldo Moreau.

Qué pasa en la casa radical

Sin lugar a dudas que las miradas están puestas en la UCR, ya que sin el apoyo de la estructura partidaria, no le será fácil a Cobos llegar a la Casa Rosada. En el provisorio inventario del titular del Senado se da cuenta de que en la lista de potenciales candidatos radicales -tras conocerse los resultados del 28-J- no queda casi nadie en el camino.

Tanto los senadores Gerardo Morales y Ernesto Sanz, como el diputado nacional Oscar Aguad, dijeron que por ahora no están para esa patriada. Los tres esbozaron diferentes razones: Morales y Aguad priorizarán sus candidaturas a gobernador, de Jujuy y Córdoba, respectivamente mientras que Sanz seguirá como presidente del bloque de senadores nacionales.

Tras estas deserciones, el eje central para Cobos, de acuerdo con lo confiado a Parlamentario por uno de sus hombres de mayor confianza, es la designación del presidente del Comité Nacional de la UCR, lugar donde se cocinan a fuego lento los andares partidarios.

Recién en diciembre Morales dejaría el cargo, pero el uso del verbo en potencial es a partir de que vastos sectores internos lo presionan para que siga o en última instancia para que sea la carta de negociación con Cobos.

La resistencia a que Cobos se convierta en el gran hacedor de la reconfiguración de la UCR se debe, como respondieron en voz baja, a que no se olvidan de la sinuosidad de su trayectoria de los últimos años, en especial por su alianza con Néstor Kirchner al cristalizar la Concertación Plural.

“Fue el jefe de la maniobra tendiente a licuar nuestro partido y ahora quiere todo”, respondió a la consulta uno de ellos, y que refleja que no habrá bandera blanca que se levante fácilmente, que es el trofeo que pide las huestes del vicepresidente de la Nación.

En esa movida por la presidencia del Comité, el cobismo desea imponer a uno de los asesores del vicepresidente, su coterráneo Raúl Baglini, que tendría el respaldo de correntinos, mendocinos y tucumanos en forma categórica, mientras que en el resto de los distritos es parcial, como es el caso de los bonaerenses, santafesinos, capitalinos o cordobeses, que tienen la mayor cantidad de delegados y los hacen pesar a la hora de las negociaciones. Claro que en caso de que Baglini dé un paso al costado, el otro bendecido y que reúne los mismos atributos -es decir la praxis de la negociación-, sería el cordobés Mario Negri.

Previamente el compromiso de Morales es terminar con las intervenciones a los distritos de Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.

Entonces, el primer paso de Cobos será lograr para su sector la presidencia del Comité Nacional y simultáneamente su regreso a las filas que lo vió nacer, crecer, expulsar y ahora regresar. En ese sentido, lo más seguro es que sea a través de su línea interna Consenso Federal, lo que implica llegar junto a todos los expulsados o los que se fueron en busca de nuevos horizontes y fracasaron en el intento, como el caso de los radicales cobijados por Elisa Carrió.

Un regreso no contemplado por ejemplo por Margarita Stolbizer, quien ya reiteró su alejamiento definitivo y que seguirá alimentando el crecimiento de su GEN, más allá de sus ideas y vueltas con Carrió.

Resuelto este dilema interno, Julio Cobos recién podrá erigirse en el gran jefe partidario; de lo contrario el camino a recorrer fuera de la estructura partidaria, se asemeja a cruzar el desierto con una anchoa en la boca.

El es consciente, lo mismo que el resto de la dirigencia que todo su poder es el nivel de aceptación en la sociedad a partir de su voto “no positivo”. Es su arma estratégica para exigir en la mesa de negociaciones, dado que del otro lado no tiene a nadie con proyección nacional.

Las traumáticas experiencias con Roberto Lavagna y Elisa Carrió la dirigencia radical no desean repetirla, y ya tienen decidido presentarse solos en la contienda presidencial del 2011, si no llegan a un acuerdo con Cobos. “¿Si no es conmigo con quién pueden dar la pelea?”, es la pregunta que se debe estar formulando el mendocino en la intimidad, a la que debe agregar: “sinmigo imposible”...

Cabe resaltar que el ConFe cuenta con escasa cantidad de senadores y diputados nacionales, pero confían que a medida que se esclarezca el panorama político irán sumando voluntades, como la evangelista Cynthia Hotton, que abandonó las huestes del PRO. A esta lista se podría sumar -en corto tiempo- el senador Samuel Cabanchik, que hasta hace poco militaba en la Coalición Cívica.

A la pesca de una pata

El llamado “cobismo” descuenta que al frente de esa pelea por la presidencial tendrá como principal adversario a Carlos Reutemann y por ende al aparato del PJ, donde seguramente el armado superestructural de Eduardo Duhalde no se podrá soslayar, al margen del candidato que se decida a respaldar en esa puja.

¿Quién está en el cuartel general del cobismo? Por ahora es un juego instalado por sus asesores. En off dejan entrever que tienen buenas relaciones con Francisco de Narváez y Felipe Solá, con lo cual las especulaciones están a la orden del día, lo que se potencia a partir de que ambos dirigentes del peronismo disidente amplifican la amistad.

“Todos buscan la pata peronista. También se puede buscar después de gobernar. Si uno ve que un buen justicialista puede desempeñar un cargo, por qué no convocarlo. De todos modos, tenemos que consolidar el radicalismo y ver bien hasta dónde pasa el grado de apertura”, repite Cobos a quien los quiera oír, cuando sus correligionarios le pregunta por lo de Felipe Solá o De Narváez.

Para los estrategas del ConFe son los dos únicos dirigentes peronistas potables, y admiten que no será fácil que el radicalismo los digiera, aunque nadie de los llamados pesos pesados abrió la boca sobre el tema.

Aunque todos especulan que tanto a De Narváez como a Solá les resultará arduo, por no decir complicado cerrar filas con Mauricio Macri a nivel nacional. El líder del PRO tiene el mismo drama que Cobos: armar su espacio político en los 24 distritos es todo un desafío, teniendo en cuenta la incidencia de los caudillos peronistas en la mayoría de las provincias.

Eso le permite a Julio Cobos inferir que la pata peronista es fundamental para mellar ese poder, no del todo, pero sí para sumar voluntades cuando se defina las candidaturas, que seguramente será después de marzo del año que viene, cuando el panorama empiece a aclararse, un lapso de tiempo suficiente para contar los porotos y los radicales dispuestos a asumir que es necesario que la sigla UCR se abra a un frente electoral que podría ser bautizado como Frente Cívico Federal.

Los vientos de agosto

Esa es la estrategia de Julio Cleto Cobos a largo plazo, mientras que para el corto plazo apunta a afianzar la bancada de ConFe en las dos cámaras, sumando legisladores de todos los distritos.

En la Cámara baja Daniel Katz seguirá al frente de la misma, en tanto que en la Alta, la bancada de ConFe se descuenta que será presidida por la mendocina Laura Montero.

En ambos casos según la idea que se maneja en estos días es participar de un Interbloque junto a los radicales, mientras se espera el desenlace del enfrentamiento de las huestes de Margarita Stolbizer con Elisa Carrió que puso al Acuerdo Cívico y Social al borde de la disolución a menos de 40 días de las elecciones del 28-J.

Ya en la Legislatura bonaerense la división se produjo y se visualiza que en el Congreso de la Nación esa ruptura es un anticipo de lo que viene, pese a los ingentes esfuerzos de Gerardo Morales y el socialista Rubén Giustiniani, entre otros dirigentes de la ACyS.

Vientos de rupturas ideológicas de la cual Cobos dejó entrever su respaldo a Stolbizer en su política de diálogo institucional. Es que para el vicepresidente de la Nación, Stolbizer es más confiable que la irascible Carrió y en su ingeniería electoral la debe tener en cuenta.

No solo a ella, sino a todos los radicales que se fueron desencantados en busca de nuevos horizontes y hoy están revisando esa postura.

Son las bases de un Frente Cívico Federal que contenga a todo el arco anti K, entre ellos a peronistas que le den vida a la pata que falta. Pero como Cobos es un maratonista, sabe que llegar a Balcarce 50 no será fácil, es una carrera de largo aliento, por lo tanto deberá medir permanentemente sus pasos.

Fuente: Parlamentario.com

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