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Los Kirchner no acusan peso en la balanza de la sociedad

sábado, 20 de febrero de 2010

Por Alfredo Leuco

Sería muy útil formularle al Gobierno nacional algunas preguntas sobre los planes cooperativos denominados “Argentina trabaja”. Estamos hablando de más de cien mil sueldos de alrededor de 1.300 pesos.


¿Cuál es el motivo por el que dos municipios de realidades económicas similares como San Isidro y Vicente López tienen tratamientos opuestos? San Isidro no recibe ni uno sólo de esos programas de asistencia y Vicente López, sí. ¿No hay pobres o desocupados en San Isidro? ¿No existe la villa La Cava? ¿O será que el intendente Gustavo Posse trabaja políticamente más cerca de Julio Cobos y Enrique García todavía reporta a Néstor Kirchner? La misma incógnita aparece entre La Plata y Berisso y Ensenada, que están separados apenas por la calle 122. Para la capital provincial, no hay ningún plan de trabajo cooperativo.

¿Es otra actitud punitiva contra el intendente Pablo Bruera satanizado por Néstor Kirchner como “un traidor”? La venganza desmesurada lo llevó incluso a ordenarle al ministro de Justicia, Julio Alak, que organice un acto donde el ex presidente va a reaparecer después de su operación de carótida con el sólo objetivo de “aislar” a Bruera. El intendente respondió con una foto que muestra su buena relación política con Alberto Fernández.

Pero volvamos a las preguntas sobre la forma en que se distribuyen los planes de “Argentina trabaja”. ¿Por qué la asistencia es sólo para el Conurbano bonaerense y no para el Gran Rosario, por ejemplo? Las necesidades básicas insatisfechas son las mismas. La única diferencia es que en un lugar gobierna mayoritariamente el peronismo y en el otro, el socialismo.

A propósito, Hermes Binner acusó a la administración Kirchner de fomentar un “federalismo invertido: la Nación concentra los recursos y le da la obligación social a las provincias. La Nación tiene la caja y la Provincia tiene la salud, la educación, la seguridad. Es una situación absolutamente injusta”.

La ciudad de San Miguel de Tucumán es el único municipio fuera de Buenos Aires que recibe estos planes de ayuda. ¿Por qué no tiene el mismo trato San Salvador de Jujuy? ¿Sólo porque una es una intendencia peronista y la otra radical?

Estos niveles de arbitrariedad y discriminación territorial también se expresan a la hora de premiar y castigar a los movimientos sociales muy amigos, medio amigos y nada amigos.

Con ese criterio, Emilio Pérsico es el que más planes pudo concretar, Luis D’Elía el que menos y por eso acusó a Néstor Kirchner de ser maltratador y mentiroso y basar sus relaciones en el servilismo. También están los que protestan cada vez con más vehemencia porque los dejaron afuera de todo. Se trata de los que ya no son kirchneristas como la gente de Barrios de Pie o los que nunca lo fueron: los grupos de izquierda más ortodoxa.

Gerardo Milman, diputado nacional del GEN está estudiando profundamente las distintas irregularidades (en muchos casos burdas) que aparecen en estos programas asistenciales. Incluso, pidió a la Auditoría General de la Nación que investigue el tema.

Las cooperativas en su inmensa mayoría fueron armadas el mismo día que empezaron a recibir los planes. En muchísimos casos tienen como domicilio el mismo de la Municipalidad y, si uno repasa los nombres de esas cooperativas aparecen “Evita montonera”, “Evita vive”, “Los Descamisados”.

Nadie pretende que se llamen “Alsogaray cumple, María Julia dignifica”, pero nunca aparece un Hipólito Yrigoyen, Alfredo Palacios o un Agustín Tosco. Hay otros manejos poco transparentes de algunos fondos en los que los legisladores locales deberán poner la lupa.

En algunos casos, los empleados municipales de planta (que ganan alrededor de 1.000 pesos) fueron despedidos e integrados inmediatamente a una cooperativa y en otros, ciertos intendentes más rápidos que el sonido se quedan con el subsidio que les envían para equipar convenientemente a los trabajadores.

Esto ya desató conflictos con el gremio de los albañiles. La UOCRA hizo clausurar un par de obras porque los miembros de las cooperativas no tenían cascos, arneses y otros elementos de seguridad que se exigen a cualquier empresa formal.


La multiplicación de la arbitrariedad de Estado como en estos casos, la resta en la credibilidad de la palabra presidencial y la división que aparece en el propio gabinete expresan como nunca antes la fragilidad y cierto clima de descomposición del proyecto del matrimonio Kirchner.

La presidenta Cristina frente a una realidad adversa tanto en Diputados como en Senadores sigue amonestando diariamente a la oposición con el dedito levantado en lugar de tender una mano para encontrar mecanismos y espacios de negociación parlamentaria.

Si una mandataria de cualquier país del mundo denuncia que no puede viajar al exterior (China en este caso) porque su vicepresidente (Cobos en este caso) encabeza una conspiración para derrocarla, se produce una conmoción social importante que obliga a todos los sectores a expresarse en defensa de las instituciones democráticas y que lleva manifestaciones a la calle para apoyar a quien fue legítimamente elegida por el pueblo.

En Argentina no pasó nada de eso. Se acusó al principal partido de la oposición y al principal grupo mediático de tener actitudes cuasi golpistas y al otro día todo siguió igual. El conductor y líder político del partido de Gobierno fue intervenido quirúrgicamente de urgencia por un tema tan delicado que le podría haber producido la muerte y en la opinión pública no apareció la preocupación o la consternación. Y la clase política casi no se expresó al respecto.

Con la movida sobre Malvinas pasó algo parecido. No acusan peso en la balanza de la sociedad. Son misiles que casi no hacen ruido. Esto habla de un vaciamiento de la palabra oficial. La sobreactuación y victimización a repetición produce fatiga social y pone en duda incluso las verdades que desde el poder se dicen. “No tienen propuestas, ya fracasaron”, proclama en las tribunas la Presidenta, mientras retrocede políticamente todos los días.

Para el Gobierno, tal vez ha llegado el momento de reconocer la nueva correlación de fuerzas parlamentarias, de frenar las operaciones que algunos ministros les hacen a sus pares, de decodificar el mensaje de las encuestas de imagen que van en línea con el de las urnas del 28 de junio y cambiar por completo la táctica.

Los Kirchner ya no tienen espacio para la imposición y la prepotencia. Pasó el tiempo de la extorsión ideológica y del todo o nada. Están obligados a sincerar sus necesidades, corregir torpezas y buscar acuerdos y consensos en todos los planos.

En el fútbol se dice que no hay mejor defensa que un buen ataque. Puede ser. Pero en la política aparece patético y decadente que alguien que va perdiendo por goleada se la pase gritando goles que no existen a una tribuna cada vez más despoblada. Gobernar es dar certezas y juntar voluntades. Hoy más que nunca.

Más de US$ 40 para ser distribuido entre los que el gobierno denomina “cooperativas”

martes, 16 de febrero de 2010

Por Roberto Molina

De pronto, el viernes pasado (12/02) apareció en la página web del INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) la Resolución 5.188, de fecha 23 de diciembre de 2009, dando cuenta de una medida que bien puede considerarse histórica en materia de subsidios al cooperativismo argentino.


En esa Resolución se establece el otorgamiento a la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (Fecootra), de un subsidio por la suma de $161.513.467 (algo más de US$ 40 millones), para ser distribuido entre los engendros asociativos a los cuales el gobierno denomina “cooperativas”.

En este reparto, también se beneficia el Banco Credicoop…

Prensa Cooperativa efectuó numerosas consultas telefónicas a dirigentes de distintos sectores del cooperativismo y nadie conocía absolutamente nada sobre el particular. Y a todos los consultados, les produjo una gran sorpresa esta decisión del INAES o del gobierno nacional, que evidentemente tiene una muy fuerte connotación política. Pero también tiene otros ingredientes.

En lo político, la lectura de esta medida está indicando que con semejante monto de dinero otorgado como subsidio, el gobierno nacional no sólo 'puentea' al gobernador Daniel Scioli, sino también a los intendentes bonaerenses que no se arrodillan o dejaron de arrodillarse en Olivos.

Es evidente que desde la mencionada federación de cooperativas se van a distribuir esos fondos precisamente en los municipios donde haya jefes comunales díscolos. Pero esta decisión, sin duda alguna, apunta fundamentalmente al intendente de La Plata, Pablo Bruera, que ha sido castigado por el kirchnerismo.

Hay que tener en cuenta que Fecootra tiene domicilio legal en La Plata. No es un tiro por elevación. Es un tiro directo. Desde el punto de vista cooperativo, está muy claro que con esta medida se ha pretendido “pintar de cooperativismo” a estos engendros asociativos, que nada tienen que ver con el auténtico movimiento solidario. Y lamentablemente, Fecootra se ha prestado a ese juego.

Y no podía ser de otra manera, si se tiene en cuenta que el presidente de esa entidad, José Hernán Orbaiceta, es miembro del directorio del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES). Indudablemente, este es el privilegio de ser dirigente cooperativista y funcionario nacional.

El cooperativismo siempre ha dicho que quiere estar cerca de los lugares donde se toman las grandes decisiones. Y José Orbaiceta (director del INAES; ex síndico de la Federación de Cooperativas de Trabajo Red Gráfica Cooperativa Limitada) está en el lugar justo y adecuado. Pero, eso sí, el dirigente-funcionario tuvo la dignidad de no firmar la Resolución 5188/09.

La firmaron (Patricio) Griffin (presidente del INAES, abogado especializado en derecho laboral y mercantil vinculado al programa de empresas recuperadas) y los restantes directores, pero él se puso colorado y no quiso firmar. Griffin le dijo: “Está bien, 'Vasco', no la firmes…”.

Un detalle que llama poderosamente la atención, es que siendo ésta una noticia tan importante – originada el 23 de diciembre de 2009 – no figura hasta hoy ni siquiera una breve mención de la misma, en la página web de Fecootra. ¿Se habrán dado cuenta de la trascendencia de esta información o la quisieron ocultar?

En la argumentación que el INAES efectúa en torno de esta Resolución, se expresa que “se valoró que la citada Federación, debidamente registrada ante este organismo bajo la Matrícula Nº 12523, reúne las características para llevar adelante ese proceso, en atención a su ámbito de actuación territorial, la experiencia acumulada en sus más de veinte años y las acciones realizadas y que realiza en pos del cooperativismo”.

Como argumento, es impecable. Pero la pregunta que surge es: ¿Fecootra tiene capacidad administrativa y contable para administrar $161 millones? Son muchos los que aseguran que no la tiene.  Por otra parte, ¿es Fecootra la entidad más representativa del sector, teniendo en cuenta que sólo representa a 23 cooperativas de trabajo ?

¿Cuántas entidades de este rubro existen hoy en la provincia de Buenos Aires? En el territorio bonaerense – según datos extraídos de la propia página web de Fecootra – hay 1.632 cooperativas de trabajo. Concretamente, la Federación que preside Orbaiceta, no llega a representar al 2% de las existentes.

Cabe consignar que en la distribución de los fondos, aparece otro beneficiario que de ninguna manera podía quedar afuera: el Banco Credicoop. Carlos Heller, el propietario de dicho banco, continúa utilizando su influencia de diputado nacional ultrakirchnerista y logró que su entidad crediticia sea partícipe del reparto.

Consecuencia: todos los “cooperativistas” que sean tocados por la varita de Fecootra, cobrarán sus haberes a través de la “banca solidaria”.

Vale la pena detenerse a leer algunos puntos de la Resolución 5188/09.

La Federación va a recibir en concepto de “capacitación o mano de obra” $ 85.640.000 y para “materiales”, $ 55.064.667. Pero para gastos menores, es decir, “herramientas, útiles, libros contables y gastos administrativos”, la entidad de Orbaiceta tendrá a su disposición la suma de $ 20.808.800.

Otro dato: el INAES tendrá la responsabilidad de gestionar ante el Banco Credicoop cada uno de los plásticos con que los beneficiarios de los engendros asociativos cobrarán sus haberes. Hay mucho dinero en danza en el cooperativismo y esto, seguramente, va a dar mucho que hablar y escribir a muy corto plazo.

El dato final: Este subsidio de 161 millones y algo más, es para los primeros dos meses de esta operatoria que manejará la Federación de Orbaiceta. Pero después de ese período, pasaría a jugar un papel fundamental la flamante Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo, cuyo presidente es José Sancha.

Según las referencias obtenidas por Prensa Cooperativa, las próximas partidas de dinero por montos similares, se manejarían a través de esta entidad de 3er. grado.