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Se fusionaría el bloque Peronismo Federal de Felipe Solá con el bloque Peronista que lidera Camaño

lunes, 19 de abril de 2010

Al menos en lo formal, en la Cámara baja el bloque Peronismo Federal tiene 28 integrantes que comanda el diputado nacional Felipe Solá, ex gobernador bonaerense promovido por Eduardo Duhalde, y ex secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación de Carlos Menem, en los años '90, luego de haber sido funcionario bonaerense de Antonio Cafiero a fines de los '80.

Solá tiene ambiciones presidenciales aunque visitó a Carlos Reutemann, en Santa Fe, por una posible plaza para candidato vicepresidencial. No ha funcionado hasta ahora esa estrategia porque el senador nacional es insondable, y, entonces, Solá profundizó su relación con Elisa Carrió, presidente del bloque Coalición Cívica.

En verdad, Solá tenía previsto interactuar con Carrió mucho tiempo antes, y así se lo expresó a Juan José Álvarez cuando éste concurrió a buscarlo para articular el acuerdo Mauricio Macri-Francisco de Narváez-Felipe Solá que ganó los comicios legislativos bonaerenses de 2009 como Unión Pro.

Solá le dijo en aquella ocasión a Álvarez que acercarse a Carrió era lo que verían con buenos ojos sus hijos, en alusión a que los jóvenes se encontrarían más cerca del discurso de la Coalición Cívica que del peronismo.

Álvarez había concurrido a seducir a Solá porque así articulaba una estrategia bonaerense para Mauricio Macri, o al menos es lo que le había explicado José Torello cuando éste visitó a Álvarez en nombre de Macri, quien siempre termina dependiendo del peronismo para realizar sus ambiciones pero no se atreve a ingresar al peronismo.

Álvarez había sido el jefe de campaña de Narváez en 2007 pero luego se distanció del hoy cada vez más firme candidato peronista a gobernador bonaerense. Es cierto que Narváez tiene un par de ideas más o menos confidenciales para seguir ambicionando a una candidatura presidencial pero es nacido en Colombia y sin padres argentinos: complicadísimo.

Cada uno intenta su propio juego. Así los gambitos de Narváez lo llevaron hasta la diputada nacional Graciela Camaño, y a su marido, el sindicalista gastronómico José Luis Barrionuevo -aunque esto Narváez prefiere omitirlo, un poco porque Barrionuevo equivale a Eduardo Duhalde, y otro tanto porque Barrionuevo no goza del respaldo en las encuestas que tanto revisa hoy día Narváez a la hora de elegir sus interlocutores-.

Sorprende el colombiano argentinizado en su fijación por el poder de las encuestas, comportamiento que puede convertirlo en un dirigente político del montón.

La gente que supedita sus decisiones a las encuestas renuncia al liderazgo porque, en definitiva, sigue un sendero de estadísticas trazado por una opinión pública que es volátil y caprichosa. Y eso puede terminar resultando la negación del liderazgo, mal que le pese a Jaime Durán Barba, Ramiro Agulla y otros onerosos vendedores de fantasías.

Todo indica que Narváez y Camaño han conversado sobre una probable fórmula conjunta en provincia de Buenos Aires. Camaño es diputada nacional con residencia en el partido de San Martín y, si bien no tiene un caudal electoral propio importante, se le reconoce su enorme capacidad de trabajo, su conocimiento de procedimientos, normas y estatutos, y un rigor infrecuente en el peronismo convencional.

Mucho antes de definir eventuales binomios, Narváez y Camaño, ya con la presencia de Barrionuevo, han debatido cómo potenciar en el Legislativo la oposición a los Kirchner, con quienes Barrionuevo tiene viejas cuitas nunca resueltas desde aquellos huevos y tomates a Cristina en San Fernando del Valle de Catamarca, en 2003.

Barrionuevo hoy día trabaja por la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde, y para fortalecerla procura:

* debilitar en todo lo posible a su ex aliado Hugo Moyano, a la vez que

* incrementar la disputa parlamentaria.

En ese contexto, la conversación llegó a la posibilidad de fusionar el bloque Peronismo Federal, de 28 integrantes, con el bloque Peronista, de 6, que lidera Camaño.

¿Qué sucede, entonces, con Felipe Solá, líder del bloque Peronismo Federal, quien no estuvo hasta ahora en las conversaciones?

Es un enigma que, según los de Camaño, deberá resolver Narváez, según se comprometió ante la presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y vocal de Legislación General.

A Felipe Solá se le cuestiona trabajar más en forma individual que en la integración de un bloque, y obviamente algo que consideran como una dependencia intelectual creciente de Carrió.

Pero también es verdad que cualquier definición es riesgosa: puede aparecer como un triunfo o como un revés. Hay que ser convincentes, prolijos y cuidadosos.

Presentado el nudo y los personajes, ahora hay que dejar avanzar los acontecimientos.
Fuente: U24 

Macri complicado, Carrió furiosa y Kirchner en silencio

viernes, 9 de abril de 2010

Por Gustavo Sylvestre


Mauricio Macri ha quedado al borde de un posible procesamiento en la causa que se investiga el espionaje ilegal en la Ciudad de Buenos Aires. Lo admiten sus íntimos, y también las fuentes de tribunales que deslizan “está complicado”. Desde el entorno de Mauricio Macri admiten que, en esta instancia del proceso judicial, la única estrategia que tienen es la de la “victimización” ante la sociedad y “culpar” al kirchnerismo por el mal momento de su jefe político.


Desde hace varios días el macrismo sabía que se venía la citación para Macri. Se complica la situación institucional del gobierno porteño teniendo en cuenta que Macri, su Ministro de Seguridad y Justicia, Guillermo Montenegro, y el ex de Educación, Mariano Naradoski, están imputados como encubridores y parte de una posible asociación ilícita.

Tal vez el macrismo vuelva a cometer el mismo error que en su momento cometió con el “Fino” Palacios: subestimaron las denuncias que pesaban sobre el ex comisario de la Federal, lo defendieron a capa y espada y, finalmente, lo tuvieron que echar del Gobierno cuando la justicia cayó sobre él. Les pasó con Ciro James, con el ex Comisario Chamorro, y más recientemente, con otro comisario cuestionado por la Justicia.

El juez Oyarbide avanza en la investigación tras el respaldo que le dio la Cámara Federal ordenándole ampliar la investigación en torno al “Fino” Palacios, que finalmente puede terminar salpicando a Macri.

A todo esto, la oposición en la Ciudad de Buenos Aires que ha demostrado tener una actuación bastante pobre en distintos temas que se plantean en la Legislatura, ha comenzado a analizar la posibilidad de una interpelación al Jefe de Gobierno, una Comisión Investigadora, y algunos hasta arriesgan la posibilidad de iniciar un proceso de Juicio Político.

Lo cierto es que, hasta este momento, el macrismo no ha dado respuestas contundentes sobre el espionaje ilegal armado por Ciro James y el Fino Palacios, que la Justicia ha determinado formaban parte de una asociación ilícita armada para efectuar las pinchaduras con la cobertura legal de los jueces misioneros.

¡Otra vez el quórum!

Elisa Carrió está hecha una furia desde hace algunas semanas, y ayer abandonó la Cámara de Diputados acusando a algunos integrantes de la oposición de ser los responsables del fracaso de la sesión en la cámara baja. “Los problemas son nuestros, son funcionales al kirchnerismo y ellos se los están llevando puesto”.

La acusación de Carrió estuvo destinada a algunos integrantes de los bloques de centroizquierda, que ayer no bajaron al recinto, negociando un proyecto del diputado Sabbatella por el tema de las reservas. Aunque no lo digan públicamente, algunos diputados de la oposición realizaron cuestionamientos al plenario de las comisiones de asuntos constitucionales y de finanzas, porque no habrían actuado reglamentariamente en forma correcta, tras el dictamen para la anulación del DNU.

“Hay que barajar y dar de nuevo... hay que lograr el consenso que habíamos logrado el 3 de diciembre del año pasado..., hay que bajar algunos egos personales y poner en funcionamiento la Cámara”, decía ayer un activo diputado del peronismo federal.

En el Senado, la picardía política de Carlos Menem arrastró a un nuevo papelón a la oposición. Todos lo esperaban, pero el riojano, disconforme con el reparto que le habían dado en algunas comisiones, se dio el gusto de hacerse sentir importante y “subir” su precio político.

La responsabilidad por la falta de quórum está tanto en oficialistas como en opositores, que deberían de una vez por todas, abandonar la estrategia de “esconderse detrás de las cortinas”, y dar los debates con altura que la sociedad se debe.

¿Y Kirchner?

¿Qué le pasa al ex Presidente Néstor Kirchner que ha dejado de participar en actos públicos, ha dejado de lado los discursos duros contra todos, y daría la impresión, se ha llamado a un prudencial silencio en la residencia de Olivos?

“La está dejando jugar a Cristina”, explica un kirchnerista que lo visita asiduamente en Olivos. “Después de mucho tiempo, finalmente se dio cuenta que la Presidenta es Cristina y la tiene que dejar hacer”, acota nuestro informante, que agrega: “Nos ha prometido que le va a dejar la cancha a Cristina... Se ha dado cuenta que la tiene que dejar ejercer... Él sostiene que éste va a ser un muy buen año para el país y que Cristina se tiene que llevar los galardones” opina el kirchnerista, que acota: “Néstor se dedicará, en silencio, a tejer nuevamente el espacio político que lo llevó a la presidencia, con vistas al 2011”.

Nadie entiende qué quiso hacer Cobos con su voto

miércoles, 17 de febrero de 2010

Por Guillermo Cherashny



El voto de Julio Cobos a favor de la remoción de Martín Redrado fue una contradicción en la conducta del Vicepresidente de la Nación desde su aparición pública en primer plano con la resolución 125.

Nadie entiende en la oposición ni los propios radicales qué quiso hacer con su voto, porque la Unión Cívica Radical le pidió que no opinara, ya que la remoción había devenido en abstracta por la renuncia de Redrado. Pero los cobistas contestaron que si no opinaba quedaba como De La Rúa.

Podía votar en contra, como Alfonso Prat Gay y seguir en la misma línea de oposición al kirchnerato.

Al votar a favor, quedó peor que un De La Rúa, más bien rememoró a Raúl Alfonsín después del "Felices Pascuas", y la mayoría de los medios y los principales editorialistas se lo hicieron saber.

Al contestar la senadora cobista Laura Montero que Prat Gay quería hacer lo mismo, pero que Carrió le ordenó que votara en contra, coincidió nada más y nada menos que con Aníbal Fernández. O sea que quedó dos veces pegado al kirchnerato.

El radicalismo, ofuscado y desorientado, no quiso agitar el tema para no liquidar al único candidato que hasta el martes lideraba las encuestas de popularidad, y no tiene otro candidato, salvo la auto-postulación de Ricardo Alfonsín, con muy buena imagen, pero que no les garantiza por ahora el triunfo como Cobos hasta hace unos días.

Cobos, rodeado por sus amigos mendocinos, los radicales y la Junta Coordinadora Nacional de Coti Nosiglia, Jesús Rodríguez, Leopoldo Moreau y Federico Storani, como dijimos hace una semana, estaban comiendo el asado antes de poner la carne en el asador. Ya se creían gobierno y, aplicando el teorema de Baglini de ser pragmáticos cuando se está cerca del poder, ahora se quedaron más lejos.

Carrió aprovechó la volada y le exigió a Cobos que convoque a la Comisión Bicameral que controla los DNU, para juzgar a todo el directorio del Central y de paso apurarlo a aquél nuevamente.

Enseguida se sumó el PRO, el otro partido que cuestionaba al mendocino, y también el Peronismo Federal de Felipe Solá, que ve apagarse la figura indiscutible del Vice Cobos y pasa a la ofensiva para apretar a aquél, a Kirchner y a la UCR, haciendo lo que en billar se llama palo, carambola y tronera.