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Trabajo conjunto entre quienes militan en el justicialismo no kirchnerista

viernes, 14 de mayo de 2010

Por Daniel Leñini /La Capital

"Fue un encuentro social, no para hablar de candidaturas", contó el diputado Daniel Germano con relación a la reunión donde el senador Carlos Reutemann expresó: "Conmigo no cuenten" para el 2011.


Ayer hubo un revuelo porque fuentes todas duhaldistas se encargaron de hacer trascender detalles de un happening servido en el piso del senador por Salta Juan Carlos Romero en Capital Federal. Allí estaban el Lole, Romero, la senadora Chiche Duhalde, el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá y su hermano Adolfo; los diputados Felipe Solá, Ramón Puerta y la legisladora Cristina Cremer, esposa del ex gobernador entrerriano Jorge Busti.

Según lo que destacó el duhaldismo, en un momento Chiche enumeró los candidatos que podrá ofrecer el peronismo federal y frente a una referencia, Reutemann contestó: "No, Chiche, te agradezco, pero conmigo no cuenten. A mí, descártenme".

La realidad es que el encuentro no estuvo preparado para tratar el sexo de los ángeles como se podría inferir de la frase de Germano pero tampoco para barajar candidaturas; se convocó para establecer una suerte de trabajo conjunto entre quienes militan en el justicialismo antikirchnerista donde el que aparece más cortado es Duhalde. Eso incluye la agenda parlamentaria.

En el intercambio Chiche dice: "En el espacio contamos con varios que pueden ser candidatos: está Eduardo (Duhalde), Felipe (Solá), Das Neves y alguien que no quiero mencionar porque cuando lo hago se enoja". Ahí Reutemann se reclina: "No, Chiche, te agradezco, pero conmigo no cuenten. A mí, descártenme".

¿Significa un apartamiento definitivo? Puede que sí o que no: es como la frase vertida al columnista Joaquín Morales Solá dos meses atrás: "Hoy no soy candidato; hoy no me veo". Claro, hoy no hay elecciones.

Disquisición. "Ay, ¿cuál es el apuro en una definición política?", preguntó Germano. "En política cada uno maneja los tiempos conforme a sus necesidades, y Reutemann no las tiene. Duhalde quizá deba remacharle a la gente que es un hombre honesto para revertir algún índice de imagen negativa. ¿Que la gente dice que el Lole es dubitativo? Bueno, en marzo dice: Sí, soy candidato, y se termina lo de dubitativo".

Lo cierto es que si Reutemann cree —como dicen— que un sendero abonado en el bajo perfil debe ayudarlo a traspasar el 2010, los escollos que le siembran el kirchnerismo de un lado y el duhaldismo del otro —más las sorpresas que le dispara su ex esposa Mimicha desde la asfixiante costa mediterránea— puede que lo reafirmen en una decisión que quizá ya haya tomado.

Reutemann: "Morales Solá interpretó a su manera mis declaraciones en off "

domingo, 4 de abril de 2010

Por Darío Schueri (Santa Fe)

El senador salió esta tarde del diario La Nación que sostuvo en su tapa que el ex corredor de Fórmula I había decidido no competir en las presidenciales del 2011. "Morales Solá interpretó a su manera una charla en off", dijo molesto Reutemann en referencia al columnista del matutino que escribió el artículo. La definición la tomaría sobre el final del año.


"Morales Solá (Joaquín, el periodista de La Nación) interpretó a su manera mis declaraciones en off y armaron la tapa, no pienso salir a aclarar nada", afirmó esta tarde muy molesto Carlos Reutemann, quien sugún publicó en tapa La Nación había decidido aparterse de la competencia del 2011.

Reutemann, está muy molesto porque "soy el único al que le ponen presión todos los días para que sea candidato; a los otros no", agregó.

El senador dejó entrever que recién a fin de año decididrá si se presenta o no como candidato a presidente y remarcó que cuando llegue ese momento "no lo voy a hacer mediante una charla informal con un periodista".

Que sí, que no. Las versiones sobre una posible candidatura de Carlos Reutemann están de vuelta sobre el tapete. Hoy fue el diputado nacional Daniel Germano, más temprano que Reutemann, el encargado de aclarar que el senador santafesino no definió aún si se sumará a la carrera presidencial del 2011.

"El no dijo ninguna de las dos cosas, ni que va a ser o que no va a ser" candidato, sostuvo el legislador del Peronismo Federal y con llegada directa al senador. No obstante, sostuvo que la expectativa es lógica porque "su peso político es muy fuerte" en el país.

Cuando se le preguntó en una entrevista radial sobre una nota del diario La Nación que indica que Reutemann le habría dicho al duhaldismo "trabajen tranquilos que no seré candidato", Germano afirmó que no tenía esa información y atribuyó a "conjeturas" periodísticas las versiones que un día señalan que Reutemann anuncia su candidatura y que luego la baja, por lo que remarcó que el senador "no dice ninguna de las dos cosas".

Por otra parte resaltó que el ex gobernador "no abandonó lo que nunca empezó" y señaló que todavía "sigue faltando muchísimo" para iniciar las campañas de cara al 2011. "Me parece que para Reutemann y todos los argentinos no es tiempo de candidaturas", reflexionó.

"Creo que hasta marzo del año que viene en este país no vamos a hablar de candidatos", especuló Germano y concluyó con un interrogante: "¿Por qué le piden a Reutemman este tipo de definiciones y no a otros, como a la Coalición Cívica si va a ir o no con la Unión Cívica Radical?".

A quién le conviene la Reforma Política

martes, 30 de marzo de 2010

Por Marcos Novaro


Que al gobierno le convenga o no usar las internas abiertas, es algo que aun está por verse. En el caso que Reutemann no compitiera, y lo hicieran en cambio figuras menores como Rodríguez Sáa, o demasiado desgastadas, como Duhalde (cuya voluntad de presentarse sólo se explica como invitación a otros a hacerlo), tal vez le convendría concretarlas.

Recordemos que la reforma le daría al gobierno un enorme poder para fijar el modo en que se aplicará en cada distrito cómo se distribuirán los lugares en las listas de legisladores. En consecuencia, el gobierno podría contar con la colaboración de los gobernadores, quienes no abandonarían abiertamente el barco. La reforma le serviría a éstos para seguir reproduciendo su poder, y a Kirchner para creer que puede hacerlo.

Ahora bien, si candidatos de peso se presentan por afuera de su estructura, y así participar de las internas los conduce a la ruptura abierta del PJ, entonces lo mejor es que no se concreten. En todo caso, la reforma podría aplicarse para candidatos nacionales y que sea Kirchner quien pague los costos.

El otro problema que el gobierno tiene que resolver es la cuestión de los desdoblamientos: si los gobernadores le ganan de mano a los Kirchner y adelantan sus comicios, volverán inaplicable la reforma para los cargos locales. Su autonomización respecto de lo que suceda con los candidatos nacionales será total.

La reforma puede ser usada para evitar esto, pero hacerlo puede llevar a un choque abierto con los gobernadores. Para evitarlo, adelantar las nacionales, con o sin internas abiertas mediante, parece convenirle más a los Kirchner.

Imaginemos en cambio lo que sucedería si Reutemann, o algún otro candidato con chances, se decidiera a competir por la candidatura del PJ. En ese caso claramente la reforma se volvería un tiro por la culata, y lo mejor sería que algún juez la suspendiera. Los rechazos a los vetos presidenciales podrían incluso ayudarlo. Y tendrían finalmente alguna lógica más que la mezquina de empiojarle las cosas a Solanas.

El problema podría ser, en este caso, cómo lograr que la reforma se detenga, si entre los adversarios se lograse una coordinación suficiente como para impulsarla. ¿Tendrían Cobos o Reutemann recursos a la mano para obligar al gobierno a poner en marcha la reforma? Sería difícil pero no imposible.

En vista a un escenario como este, lo mejor es que se sigan acumulando objeciones en la Justicia y el propio Congreso. Finalmente el resultado será que la convocatoria a elecciones y sus reglas de juego ad hoc se judicializarían, como está sucediendo con todo lo demás. Los jueces deberían mediar y tratar de encontrar una forma de dejar conformes a todos, algo que parece bastante difícil de lograr.

Las estrategias de los candidatos

jueves, 25 de marzo de 2010

Por Gustavo Sylvestre



El acuerdo político entre Carlos Reutemann y Francisco de Narváez se puso en marcha, y avanza en dos temas fundamentales para esta coyuntura: ponerle límites políticos al kirchnerismo desde dentro del Justicialismo y segundo, buscar mejoras económicas para las provincias, una obsesión de Reutemann.
El encuentro del viernes pasado en Santa Fe, en realidad es el segundo. El primero se concretó sobre finales del 2009, también en Santa Fe. Como el viernes pasado, De Narváez fue el que llegó hasta la casa del santafesino para hablar de política.

En el primer encuentro Reutemann dejó en claro tres puntos: que no será candidato a gobernador; que si es candidato a Presidente y llegara a ganar va por un sólo período presidencial; y que, en caso de que se baje de esa candidatura, quiere tener un papel de trascendencia en el armado político del peronismo para el 2011.

Francisco de Narváez no abandona sus aspiraciones presidenciales. Prácticamente ya tiene listo, y espera el momento político de hacerlo (que no será este), el escrito ante la Suprema Corte de Justicia para que lo habilite en la candidatura presidencial.

Se basa en experiencias que le ha tocado resolver a la Corte: el caso de un juez de nacionalidad holandesa que fue habilitado para que llegue a camarista (claro que no es lo mismo que Presidente de la Nación), los pactos internacionales anexados a la Constitución Nacional, la habilitación realizada por la Corte bonaerense para ser gobernador, y otros fundamentos políticos.

Esta movida provocó reacciones dentro y fuera del peronismo, y en el Pro, aliados estratégicos de De Narváez.

Mauricio Macri lanzará, después del mundial de fútbol, su candidatura presidencial. “No hay retorno, Mauricio es el candidato presidencial del Pro”, sostiene un allegado al Jefe de Gobierno. Esto ya dispara la interna porteña del Pro para ver quien será el sucesor.

Ya se alistan, Gabriela Michetti, Horacio Rodríguez Larreta, y Diego Santilli. Y, como suele ocurrir en la política, la interna entre ellos ya está desatada. “Gabriela se va tener que poner las pilas, porque Pino Solanas le está pisando los talones en las encuestas que hacemos en la ciudad”, dice uno de sus competidores. Michetti jugará en la ciudad y está descartado de plano su incursión en la Provincia de Buenos Aires.

De Narváez hace mucho que no habla con Macri y menos con Felipe Solá. Abrirá, en los próximos días, un local partidario en la cara de Mauricio, y hasta tiene “in pectore” candidato propio para la ciudad. “En todo caso que Mauricio sea el candidato nuestro en la ciudad”, disparan desde las cercanías del diputado.

Macri ha roto un prejuicio político que lo perseguía en los últimos tiempos y fue al encuentro de Eduardo Duhalde. Se reunieron hace poco, pero el ex presidente dejó en claro que la fórmula la encabezará un peronista. Macri va a seguir recorriendo el país y va tejer alianzas con peronistas que quieran sumarse a su proyecto nacional. “Las encuestas que nos hace el ecuatoriano (por Jaime Durán Barba) le dan muy bien a Mauricio, sobre todo en las provincias... así que está vuelta somos número puesto”, sostienen los macristas.

El “retiro” de Lilita. El lunes pasado, Lilita Carrió puso el grito en el cielo: “me tienen harta estos que se dicen opositores y lo único que hacen es pensar en sus candidaturas, sus proyectos personales y terminan siendo funcionales al kirchnerismo”, dijo a sus íntimos antes de partir a un “retiro estratégico” de dos semanas, en las cuales “repensará” su estrategia opositora y futuro político.

“Estoy harta de ser la única opositora al gobierno, mientras me tengo que bancar que los kirchneristas me destruyan, ellos (por la oposición) también me critican y están pensando en sus proyectos personales... es demasiado, el kirchnerismo se los va a llevar puestos y no se van a dar cuenta”, sentencia.

Ella piensa que es la única que hasta el momento sostuvo que el kirchnerismo venía por todo. “Me mataron cuando no asistí al diálogo, y me tuvieron que dar la razón, porque no sirvió para nada; dejaron pasar por alto la Presidencia de la Cámara de Diputados, y quieren ser estrictos reglamentaristas cuando el kirchnerismo se llevó puesto todo”, advierte.

¿Y Kirchner? “Cómo, ya salió eso?”, se sorprendió ayer por la tarde un Secretario de Estado cuando un periodista lo tomó por sorpresa y, habilitando su celular, algo difícil en un funcionario kirchnerista, respondió a la consulta sobre si Kirchner renunciaba a su banca para ir a la Presidencia de la Unasur. Desde hace tiempo está el run run que Kirchner dejaría la banca para ocupar ese puesto.

En los últimos meses, la diplomacia argentina, y la propia Presidenta han retomado la ofensiva para lograr que Kirchner ocupe ese lugar en el organismo del Cono Sur que se creó a instancias del ex Presidente Duhalde cuando ocupaba la secretaría Permanente del Mercosur. Los intentos de Kirchner por llegar a ese sitial se vieron impedidos por el veto del ex Presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, y del Presidente de Perú, Alan García.

Desde la asunción del Pepe Mujica en Uruguay, se levantó ese veto, y el último viaje de la Presidenta a Perú, también sirvió para que, en principios, García de el visto bueno.

En mayo habrá cumbre de la Unasur en Buenos Aires para coordinar la ayuda de la región a Chile y Haití, pero también para elegir al Secretario General de la Unasur. Y en este punto, Kirchner es el que más posibilidades tiene para alzarse con la postulación.

“Estamos trabajando para que Néstor sea el Secretario de la Unasur, que le va a dar una trascendencia internacional que no ha tenido, pero de ahí a decir que va a renunciar a la banca.. me parece mucho” dijo ayer un Ministro del Gobierno.

Pero también es llamativo que Kirchner no ocupe ningún cargo en ninguna comisión de la Cámara. Como ocurre siempre en el kirchnerismo, la decisión seguramente será tomada y comunicada por sorpresa.

Reutemann dará la pelea "cuando sea el momento oportuno"

viernes, 19 de marzo de 2010

Por Julio Blanck

Los que compraron en paquete cerrado, con moño y todo, la idea de que el "desentusiasmo" expresado hace una semana por Carlos Reutemann enterraba definitivamente su meneada posible candidatura presidencial, corren el riesgo de llevarse un chasco importante.


A su modo, tantas veces confuso y equívoco, Reutemann se había referido con esa palabra -que no existe en el diccionario- a sus legendarias dudas acerca de lanzarse o no a pelear por el premio mayor de la política. Su dilación en definirse desespera a oficialistas y opositores. Unos y otros perciben que una definición de Reutemann, por sí o por no, es la pieza que falta para diseñar el rompecabezas político y electoral que se avecina.

Es casi un valor aceptado en ambas orillas que Reutemann, por ese inexplicable influjo que ejerce a pesar de su minimalismo político, es la figura que podría encolumnar a los fragmentos en los que está dividido hoy el peronismo no kirchnerista. Y también a buena parte del peronismo que se mantiene dentro del oficialismo, más por conveniencia que por convicción, y que espera la ocasión para dar el salto.

Los que más sufren por el manejo exasperante de los tiempos que hace Reutemann son los que le ponen fichas al santafesino, los que juran que al final será candidato y escuchan de su boca, en charlas reservadísimas, su convicción de que dará esa pelea "cuando sea el momento oportuno". Pero ese momento no llega y la gente se inquieta y piensa, por si acaso, en cómo proteger su capital político si esa empresa se funde antes de empezar.

Lo cierto es que, en contradicción con sus palabras y su aparente desapego por el compromiso, los movimientos de Reutemann no parecen ser los de alguien que esté pensando en irse a su casa cuando llamen a los aspirantes presidenciales a formar fila. Con discreción extrema mantiene reuniones que se parecen mucho más al esbozo de un armado político que a simples tertulias sociales.

Con Francisco De Narváez ya rompieron el hielo en la relación. El vencedor de Néstor Kirchner en junio, que ayer hizo pública al fin su aspiración presidencial, buscó con intensidad el primer contacto con el santafesino. Ya hubo un par de conversaciones, con más de conocimiento personal que de planes concretos sobre la mesa, y quedaron en volver a encontrarse pronto. Aunque De Narváez tiene una excelente opinión de sí mismo -como casi todos los políticos- aceptaría acompañar a Reutemann en una fórmula para 2011. Claro que mientras tanto trabaja a tiempo completo para posicionarse como candidato mayor si otras variantes, empezando por el propio Reutemann, se quedan por el camino.

Esta semana De Narváez pasó por Entre Ríos y se reunió con Jorge Busti, fuerte referente peronista y una de las patas del eje Santa Fe-Córdoba-Entre Ríos sobre el que se apoya Reutemann. Esa foto le sirve a De Narváez para mostrarle al peronismo que él camina el país construyendo su candidatura. Días atrás había pasado por Santiago del Estero y la foto fue con Gerardo Zamora, el gobernador radical que sigue fiel a su alianza con Kirchner. Pero el encuentro con Busti también lo muestra a De Narváez cercano al trípode de apoyo de Reutemann. Por eso, esa foto vale el doble.

Reutemann también habló de planes futuros con Sergio Massa, intendente de Tigre y ex jefe de Gabinete de Cristina, que juega abiertamente a ser gobernador de Buenos Aires. Massa, figura en ascenso y de buen desempeño en las encuestas de imagen, es visto como pieza bonaerense de un armado nacional por más de un presidenciable. Sin ir más lejos, conversa más o menos seguido con emisarios de Mauricio Macri que trajinan la Provincia. También tiene líneas tiradas con Eduardo Duhalde, que fue quien lo subió al juego grande de la política cuando lo puso al frente de la ANSeS a principios de siglo. Como todo peronista que pretenda tener vida después de Kirchner, Massa preferiría subirse al tren de Reutemann. Pero si el santafesino no arranca, no se va a quedar a la intemperie.

Otro que peregrinó discretamente a Santa Fe fue el carismático recaudador Santiago Montoya. Lo habían fletado del gobierno de Daniel Scioli cuando rechazó las candidaturas testimoniales que inventó Kirchner como salvavidas inútil, cuando vio venir la derrota electoral del año pasado. Montoya tiene ambición política y quiere jugar su carta en la provincia de Buenos Aires. Salió encantado de la charla con Reutemann.

Entre tanta reunión secreta, el gesto más fuerte y reciente de Reutemann fue público: estuvo en la Corte Suprema acompañando al gobernador Hermes Binner en su reclamo por más fondos para Santa Fe.

El mandatario socialista es su archienemigo local. Pero el gesto de Reutemann no apuntó sólo a escenificar, de cara a los santafesinos, que el interés provincial está por encima de enemistades políticas. El mensaje fue para todos los gobernadores peronistas.

Muchos de ellos vienen penando parejito por la manera en que Kirchner les estrangula el flujo de fondos para mantenerlos sometidos políticamente. Y también esos gobernadores, como tantos intendentes, pretenden un futuro feliz después del kirchnerismo.

Pero está muy claro que si Reutemann se decide a jugar, no va a jugar solo. Nadie le regala nada a nadie. No hay liderazgos, y mucho menos liderazgos indiscutidos.

Ahí está Duhalde construyendo con paciencia su venganza contra Kirchner. Varió su discurso y ya no habla de la virtual inevitabilidad y hasta conveniencia del triunfo de Julio Cobos en 2011: nadie que anuncie derrotas, por más dignas que sean, es bienvenido en el peronismo.

Duhalde puede tener poco favor en las encuestas y esa cuesta es difícil de remontar. Pero todos lo quieren de su lado, armando política de poder.

Los guiños de acercamiento que le dedica Mauricio Macri no son casuales. Sin una tajada peronista importante, el jefe porteño sabe que no puede empezar a soñarse un futuro. Que Gabriela Michetti, la otra figura de fuerte inserción pública que tiene el macrismo, con todos los reparos de quien prefiere ver al peronismo bien lejos, haya mencionado ayer a Duhalde como un "piloto de tormentas", habla de una estrategia definida y puesta a funcionar.

Y todo esto, claro, sin contar lo que pueda hacer Kirchner, que no es poco. Librando batallas defensivas, más de una vez de forma exitosa, esboza posibles sucesores (ya se habló de Scioli, Capitanich y Gioja) y lucha con determinación y fiereza para retener de cualquier forma el poder que se le va escurriendo.

Kirchner tiene una ventaja que no es menor: los que están enfrente se deshilachan fácil. El rechazo social al kirchnerismo sigue sólido y profundo. Pero la decepción con los opositores se va extendiendo como una mancha.

Los radicales y Cobos pagan más costo que el resto, pero nadie se la lleva gratis. La política se iguala hacia abajo, ante el renovado fastidio social que ya detectan todas las encuestas.

Néstor Kirchner no descansa ya prepara una nueva embestida contra Carlos Reutemann

lunes, 22 de febrero de 2010

Por Ezequiel Rudman

Néstor Kirchner no descansa tras su operación de carótida y ya prepara una nueva embestida contra Carlos Reutemann en Santa Fe. El axioma político del ex presidente establece como prioridad desgastar al senador en su propio territorio para neutralizar así su proyección a nivel nacional para las elecciones presidenciales de 2011.


Después de la solicitada firmada por 20 de los 24 intendentes peronistas de Santa Fe repudiando la gestión del ex gobernador, ahora Kirchner prepara otro documento firmado por presidentes de comunas en sintonía con el gobierno nacional y respaldando la gestión de Cristina de Kirchner. Todo lo digita Kirchner desde Olivos, donde ya empezó un vía crucis de intendentes santafesinos del PJ que juran fidelidad tanto al presidente del partido como a su esposa.

Pero la euforia litoraleña de Kirchner no es ciega. El diputado es conciente de las dificultades que padece el Frente para la Victoria en Santa Fe y, aunque da por perdida la provincia, su objetivo primordial ahora es profundizar su poder de daño sobre Reutemann aun por encima del socialismo de Hermes Binner. Para eso el kirchnerismo se recuesta sobre las agrupaciones más progresistas, como el Movimiento Evita de Gerardo Rico y Emilio Pérsico. Y cuenta con el diputado Gustavo Marconato como guardián de la estratégica comisión de Presupuesto y Hacienda.

El jefe de la bancada en Diputados, Agustín Rossi, es por ahora una de las principales opciones para insistir con un candidato kirchnerista de paladar negro para la Gobernación, con la sombra omnipresente de Rafael Bielsa y su hermana María Eugenia como espada para la pelear la intendencia de Rosario.

Desde que abandonó la Clínica Los Arcos, en el porteño barrio de Palermo, Kirchner se puso al hombro la política santafesina para aislar a Reutemann, quien hirió al ex presidente al acusarlo, en plena convalecencia, de querer robarse hasta la Plaza de Mayo. Lole acusó el impacto, se desdijo, y aseguró que sus acusaciones iban dirigidas a Hugo Moyano, pero el daño estaba hecho. Tanto que Reutemann volvió a recluirse en su campo y recién dará señales en la sesión preparatoria del Senado, el próximo 24.

El último vestigio de reutemismo se remonta a declaraciones de la ex secretaria privada del piloto, Celia Arena, devenida ahora en diputada nacional gracias a la lapicera del ex gobernador. Arena cometió el error de ningunear a los intendentes de su provincia que suscribieron un documento contra las declaraciones de Reutemann. “No representan ni al 5 por ciento de la provincia, en Santa Fe hay 253 municipios”, había dicho la legisladora.

Esas palabras no sólo aumentaron la brecha entre los jefes comunales y Lole sino que también dispararon la sorna de los exégetas de Olivos: “No saben ni dónde viven.. En Santa Fe no hay 253 municipios…”.

El consuelo para los intendentes depreciados por Reutemann, como José Luis Freyre de Venado Tuerto, llegó de la mano del poderoso ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, quien les abrió las puertas de su despacho en la Capital Federal para impulsar proyectos de obra pública en sus comunas.

A ese staff se suman Stela Clérice (Cañada de Gómez), Alejandro Ramos (Baigorria), Darío Corsalini (Pérez), José Pedretti (Roldán), Mauro Decándido (Carcarañá), Norberto Trossero (Laguna Paiva), Rubén Cuello (Calchaquí), Camilo Busquets (Ceres), Amado Sorzón (Malabrigo), Mario Formento (Recreo), Carlos de Grandis (Puerto General San Martín), Alejandro Fraga (Fray Luis Beltrán), Omar Príncipe (San Carlos Centro), Oscar Naón (Coronda) y Fernando Suárez (San Genaro).

En la intimidad de Olivos, tras haber sido dado de alta, Kirchner percibió que la reaparición de Reutemann en el escenario nacional no fue casual.

Coincidió con el voto de Julio Cobos a favor de la remoción de Martín Redrado al frente del BCRA, que dejó desprotegido el trono de jefe de la oposición. Para evitar que Lole se reposicione tras el desliz vicepresidencial, el ex presidente mandó a redoblar la ofensiva contra el senador de Santa Fe, quien descartó postularse nuevamente a la Gobernación y avanzó un casillero hacia su consagración como candidato presidencial del PJ rebelde.

Los Kirchner adelantarán las elecciones lo más posible

lunes, 15 de febrero de 2010

Por Matías Ruiz

Hablando del orden estrictamente político -y de "candidaturas", si se quiere-, puede decirse que este favorece al duhaldismo, que no solamente concentra hoy el poder de los gremios más importantes del país (con excepción de Camioneros) sino que es mudo testigo de los caracteres irrevocablemente amateuristas que ostentan sus potenciales rivales de cara a 2011.


El Vicepresidente Julio César Cobos ha visto apagada su buena estrella, en vista de la visión política cortoplacista que ha montado junto con sus escasos aliados. Ya votó en favor de los caprichos del kirchnerismo durante el affaire Redrado, y ahora acumula la bronca de propios y extraños a partir de su permanencia en el Ejecutivo.

Radicales y oficialistas coinciden en pedirle que renuncie a su puesto, por diferentes razones. Los aliados de Balcarce 50 quisieran que no estuviera más en el "podio de los desempates parlamentarios" y que tampoco figure ocupando más la línea sucesoria, ante cualquier "eventualidad". Los de la UCR entienden que seguirá perdiendo en intención de voto, mientras se empecine en permanecer en la Vicepresidencia. El mendocino queda demasiado expuesto ante esos "desempates", y todos saben que no tiene ni el temple ni el coraje para tolerar la presión.

Por su parte, el eterno timorato Carlos Alberto Reutemann -como siempre se anticipó desde este humilde medio, cuyas notas nadie cita-, juega para el oficialismo, consciente o inconscientemente.

Acaba de recular torpemente en sus acusaciones de corrupción contra los Kirchner, endilgándole la posibilidad del "afano" de la Casa Rosada y la Plaza de Mayo al Camionero Hugo Moyano. Por más que sus allegados se empeñen en desmentirlo, lo cierto es que el ex piloto de Fórmula Uno no sabé hacia dónde salir disparando.

En las últimas horas se supo que se encuentra hilando acuerdos con el ex jefe de Gabinete kirchnerista -y comprometido en incontables hechos de corrupción-, Alberto Fernández, estrategia que logrará garantizarle impunidad a Néstor Kirchner, pues Alberto es un hábilmente manufacturado "agente doble". Si no es con él, Reutemann contará fichas con la chaqueña Elisa Carrió.

Sobre esta última, la ciudadanía y la opinión pública (no son lo mismo) tienen bien claro que escasea en capacidades ejecutivas o, dicho de otro modo, nadie la imagina como presidente. Las habilidades de Elisa Carrió -aunque ella misma parece no haberlo notado- coinciden mayormente con los derivativos de las área legal e institucional. La señora podría ser, en cualquier Gabinete, una estupenda Ministro de Justicia o "zarina anticorrupción".

En medio del derrape verbal de Cobos y Reutemann, Eduardo Duhalde contempla, sonriente, como su imagen negativa transita por un tobogán, al tiempo que crece en intención de voto. Con todos los rasgos negativos que pudiere gatillar, crece en importantes porciones de la opinión ciudadana la convicción de que "hace falta alguien que componga todo el desorden".

El de Lomas de Zamora bien podría coincidir con esa expresión de deseo popular. Es por ello que se ha abocado a estar tanto tiempo de gira en el exterior, y que se ha llamado a silencio en lo que respecta a los temas locales, salvo cuando un tema justifica una opinión. "Que los otros hagan el gasto", parece ser su más íntimo slogan.

Llegado el momento oportuno, saldrá al ruedo y capitalizará sobre las críticas y poco refinados insultos que le dispensarán los soldados de Kirchner. Etapa que sobrevendrá cuando "Lole" y "Cleto" exhiban los típicos rasgos de la definitiva descomposición. Los tiempistas son así, y no suelen tener muy en consideración las rabietas de los impacientes ciudadanos.

En cualesquiera de los casos, ya hemos podido confirmar desde sus fuentes de rigor que el matrimonio patagónico se ha convencido de la necesidad de adelantar las elecciones presidenciales, que no serán en octubre de 2011. Por estas horas, la idea es adelantarlas para junio del mismo año.

La razón salta a la vista, y fue confirmada en modalidad off the record por kirchneristas arrepentidos que conversan semanalmente con los medios de prensa "opositores". Todos coinciden, más o menos, en la siguiente sentencia: "Ni Néstor ni Cristina pueden seguir haciendo frente a la pelea; él ya terminó en el hospital y ella no sabe qué hacer cada vez que asoma un problema. El país se paralizó con Kirchner enfermo y los dos están muy desgastados.

Adelantarán las elecciones lo más posible para entorpecer la interna peronista y para anticiparse a una debacle peor en términos de rechazo social. No quieren que les explote todo en las manos y se tengan que ir antes. Les importa lo que diga la Historia".

El matrimonio presidencial obstinado en repetir con ahínco sus errores

domingo, 14 de febrero de 2010

Por Nelson Castro

El trance que puso en riesgo la salud de Néstor Kirchner le agregó un condimento de dramatismo al turbulento presente político de la Argentina. Cuando la doctora Patricia Carrascosa diagnosticó la placa de ateroma que estrechaba la luz de la arteria carótida derecha del ex presidente en funciones, un halo de conmoción embargó a todos los que vivían el vértigo de ese momento.

Que Kirchner tuviera una lesión igual a la que padeció Carlos Menem hace casi 17 años es una de esas paradojas propias de una novela que tanto abundan en la historia. La exitosa intervención quirúrgica que realizó el doctor Víctor Caramutti trajo calma a la atribulada vida política de Kirchner.


Fue una calma que duró lo que la nada. A las horas de haber concluido la operación, la clínica se transformó en una unidad básica. Muchos dirigentes del kirchnerismo se acercaron no sólo para hacerse ver sino para saber qué es lo que vendrá. Para cualquier persona que haya atravesado por una situación como la que le tocó vivir al ex presidente en funciones, lo aconsejable es, hablando en términos futbolísticos, “parar la pelota”. Ya se sabe que nada de esto ocurrirá.

Se sabe que en los hábitos de vida de Kirchner abunda el desorden. Esta es una alternativa nociva que debería modificar en aras de un mejor cuidado de su salud. No es éste, sin embargo, el pensamiento del ex presidente en funciones, quien, inmediatamente después de haber dejado el sanatorio, se encargó de redoblar la apuesta para apurar su vuelta a la conducción del PJ y para seguir demostrando que sigue en el ejercicio del poder.

Allí estuvieron, pues, las órdenes para que los legisladores díscolos del justicialismo bonaerense publicaran una solicitada de apoyo a su persona, con el objetivo de borrar la afrenta de las críticas vertidas en la cena que se realizó hace unos días en la casa que uno de ellos tiene en Pinamar; también hubo órdenes para que desde el oficialismo salieran a pegarle a Carlos Reutemann, a causa de sus fuertes declaraciones de comienzo de semana en las que trató al matrimonio presidencial de ladrón.

Lo que la reacción del Gobierno expresa es la preocupación que produce en Kirchner el ex piloto. La razón para esto es muy simple: Reutemann es el rival a quien el ex presidente en funciones más teme para la interna del PJ. “Si Reutemann se presenta, no hay con qué darle”, reconoce una voz del riñón K.

Y la verdad es que el actual senador santafesino, a quien las encuestas le dan bien, sigue trabajando con dos objetivos: tener un rol más activo en las sesiones ordinarias del Congreso, que comenzarán el 1º de marzo y el armado político con el que piensa dar la batalla en la interna peronista de 2011 por la candidatura presidencial.

Con relación a ello, distintas fuentes confirman la existencia de contactos con Alberto Fernández. El ex jefe de Gabinete, a su vez, está hablando con algunos gobernadores ultrakirchneristas, quienes, suplicándole absoluta reserva, le vienen manifestando sus crecientes desacuerdos con el enfoque político de Kirchner. Uno de esos gobernadores suele aparecer haciendo una defensa a ultranza del matrimonio presidencial.

Volviendo a Reutemann, hay que señalar que Kirchner en persona ha decidido ponerse al frente de las operaciones políticas en Santa Fe. Su primera acción fue motorizar una solicitada contra el ex piloto de F1 que subscribió un grupo de intendentes de esa provincia.

Es en atención a esa batalla que Kirchner cree imperiosa su reasunción de la conducción del PJ. Es con vistas a esa batalla que necesita sí o sí del Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad. Ahí las cosas vienen complicándose día tras día. Las esperanzas del kirchnerismo para que el Decreto de Necesidad y Urgencia sea aprobado por el Congreso están puestas en el Senado.

“Allí hoy estamos dos votos abajo, aun cuando las cosas no están cerradas. Daremos batalla”, reconoce una voz que habita en la Casa Rosada. La disputa pasa por la crucial votación de los senadores pampeanos Carlos Verna y María Higonet. Verna podría votar una ley que creara el Fondo especificando cómo se va a repartir entre las provincias. Esto no es lo que quiere el matrimonio presidencial, ya que le quitaría poder de decisión sobre el direccionamiento de esa plata.

La no aprobación del DNU del Fondo del Bicentenario significaría, además, una derrota de alto significado político para el Gobierno que, al insistir en su modalidad del todo o nada, demuestra su negativa a reconocer la nueva realidad política que emergió tras los comicios del 28 de junio pasado.

En el horizonte de preocupaciones del oficialismo también viene creciendo el proceso de rearmado de la UCR. En Olivos se festejó el costo político que para Julio Cobos tuvo su voto en la comisión bicameral que aconsejó la remoción de Martín Redrado al frente del Banco Central. Las encuestas demostraron que el vice pagó políticamente y cayó su imagen.

La posibilidad de una ruptura en el seno de la UCR entusiasmó al matrimonio K, deseo que se perturbó ante el encuentro de los radicales en San Nicolás, al que asistió Cobos y en el que se limaron asperezas. Por eso fue que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, recibieron la orden de salir a acusar al radicalismo de “cuasi golpismo”. Por lo que se sabe, a Randazzo le disgusta cada vez más recibir órdenes para salir a decir estas cosas en las que no cree.

Es cierto que la situación de Cobos es insólita y cada vez más difícil de explicar. De ahí a hablar de golpismo, hay un abismo. Pero éste es ya un clásico del Gobierno, para quien si no gana una elección sobreviene el caos, si la oposición discrepa afecta la gobernabilidad y es golpista y si los medios critican son destituyentes, hechos todos desmentidos por la realidad.

Así como le cuesta reconocer esta realidad, le sucede con otras. En estos días el objeto de la polémica es la inflación. Frente a esto el Gobierno está encarando su clásico plan de acción. Para ello ya llamó a Guillermo Moreno.

Ya se puede predecir, pues, la metodología a utilizar: el apriete. Ya se puede anticipar, también, cuál será el resultado efectivo del método Moreno: el fracaso, que es el resultado que se obtuvo cada vez que se utilizó el método en el pasado. Sin embargo, esto poco importa al matrimonio presidencial, siempre obstinado en repetir una y otra vez, con ahínco, sus errores.

Muchos peronistas piensan igual que Reutemann pero no se animan a decirlo

martes, 9 de febrero de 2010

Por Alfredo Leuco

Pocas veces un dirigente peronista fue tan duro para castigar a los Kirchner y a su principal socio, Hugo Moyano. Carlos Alberto Reutemann es un hombre paciente y moderado que explota cada tanto, cuando siente que lo humillan y le tocan el traste.

La semana pasada, el líder de los camioneros y la CGT provocó al Lole porque se metió incluso con su condición de corredor de Fórmula Uno. Dijo que Reutemann ya había abandonado la carrera presidencial tal como nos tenía acostumbrados a abandonar en su etapa de deportista. Ese mismo día Moyano, también por orden de Kirchner le tiró misiles con sus palabras a Francisco De Narváez. Y aquí se puede encontrar la explicación de toda esta batalla.

Reutemann, De Narváez y algunos dicen que Sergio Massa, están intentando armar algún espacio en común que intentará suceder al kirchnerismo primero en el peronismo y después en la conducción del estado nacional. No hay nada demasiado estructurado todavía. Pero Néstor Kirchner fue informado de que algo se estaba gestando y como dicen en broma en el peronismo ordenó destruir la maquinita que vende maní antes de que se convierta en locomotora.

Hay pocas cosas a las que Néstor Kirchner le tiene miedo. Una de ellas es Carlos Reutemann. Por eso es muy difícil encontrar declaraciones agraviantes o críticas muy duras de Kirchner contra el Lole. Por eso lo mandó a Moyano. No quiso poner la cara porque le tiene miedo como tiene miedo a una corrida bancaria o a una concentración masiva con cacerolazo en protesta por la inseguridad.

¿En donde radica el temor de Kirchner? ¿Qué tiene Reutemann? Primero una imagen positiva altísima que se mantiene a lo largo de los años. Cuesta encontrar una encuesta de los últimos tiempos en donde Lole no aparezca entre los 5 políticos argentinos mas respetados por la gente. Fue gobernador dos veces de una gran provincia como Santa Fe y pese a que se le pueden criticar muchas cosas, todavía es junto con Hermes Binner uno de los políticos más populares de su distrito y también en todo el país. Tiene fama de honesto, de buen administrador, de pocas palabras y apostar al diálogo y no a la confrontación. Eso es la contracara de lo que representa Kirchner.

No digo que Reutemann sea perfecto. Hay muchas cosas que criticarle. El drama de las inundaciones, su adhesión al menemismo, la desconfianza que lo obliga a gobernar con poca gente, su negativa a construir estructuras partidarias.

Pero está claro que en un gran sector de la población despierta esperanzas. Ayer fue brutal. Describió descarnadamente el estilo de conducción de Kirchner y dijo que obliga a arrodillarse y mendigar a intendentes y gobernadores a cambio de dinero y manifestó su esperanza de que no se roben la Casa Rosada y la Plaza de Mayo.

Muchos peronistas piensan igual que Reutemann pero no se animan a decirlo. Muchos ciudadanos piensan igual que Reutemann pero no tienen voz. Esta vez el Lole puso primera y aceleró a fondo. Esta vez el Lole no abandonó.

Fuerte latigazo de Reutemann a los Kirchner

Por Salvador Sales


"Con tal de que, cuando se vayan en 2011, no se hayan afanado la Casa Rosada y la Plaza de Mayo, vamos a estar contentos los argentinos".

Fue la frase que eligió Carlos Reutemann para lanzar un exocet a la línea de flotación del matrimonio Kirchner. Aunque quiso corregirse, poco después, aclarando que el destinatario principal era el jefe de la CGT, Hugo Moyano.

La frase fue, en rigor, la respuesta a una pregunta sobre el camionero, pero terminó apuntando directamente a los Kirchner. Desde el círculo íntimo de Lole, dijeron que éste "se adelantó a una posible operación del kirchnerismo en su contra".

Fue nuevo latigazo de Reutemann, quien permanecía en silencio aunque en los últimos tiempos sacó a relucir su faceta más contestataria.

El senador nacional por Santa Fe criticó el tipo de liderazgo que ejerce el kirchnerismo y la relación que el gobierno nacional mantiene con las provincias: "Es un sistema que ya lo conocemos todos. La billetera y la caja tienen a todo el mundo bajo sumisión", dijo.

El Lole afirmó que "todos los gobernadores, intendentes de las provincias argentinas están todos los días mendigando". Y sentenció: "Hay que tener cuidado con la caja, por la plata baila el mono".

Por si quedaran dudas acerca de a quiénes considera sus verdaderos adversarios en política.No es la primera vez que Reutemann sale con los tapones de punta contra el estilo de liderazgo del matrimonio presidencial. Desde que dijo el último día del año 2008 que "esta vez sí pensaría" en ser candidato a Presidente, tanto desde el oficialismo como de otros sectores políticos buscaron sacarlo de pista.

El año pasado el Lole le mandó a decir a los Kirchner que "la candidatura se la podían meter en el centro del c...". Lo mismo le sucedió a Eduardo Duhalde cuando quiso marcarle los tiempos para que se lance u oficialice su candidatura por el peronismo disidente. Esa vez Lole dijo que "Duhalde es el mejor candidato", pasándole la pelota a campo del bonaerense.

La semana pasada se completó la arremetida cuando el dirigente camionero Hugo Moyano se preguntó irónicamente si "Reutemann ya abandonó o no abandonó". Además apuntó que si se postula sería "el candidato de la Sociedad Rural".

A esa arremetida de Moyano contestó Reutemann, con una frase directa hacia el matrimonio Kirchner: dijo "cuando se vayan en 2011". No es el sindicalista el que termina su mandato ese año.

El ex piloto de la Fórmula 1 aclaró que no cambió nada lo que está dispuesto a decir sobre su posible postulación presidencial: "todavía falta mucho tiempo, no voy a hablar por ahora de mi candidatura". Busca mantener la incógnita sobre el tema.

Destacó, también, que no va a apoyar la creación del Fondo del Bicentenario y que al gobierno nacional lo único que le interesa es recaudar el 35% de las retenciones a la soja. "Todavía tienen una caja muy abultada", señaló Lole.

Ayer, en Reconquista, Reutemann asistió a una reunión convocada por los productores autoconvocados del norte santafesino, donde escuchó, junto al diputado nacional Jorge Obeid, al senador socialista Rubén Giustiniani y otros legisladores provinciales, los reclamos de unos 150 chacareros, su realidad y los problemas de endeudamiento con el Banco Nación, que rondan los 450 millones de pesos.

Los productores agropecuarios les solicitaron ayuda para lograr una mejor financiación. Sin embargo ninguno de los legisladores contestó a dichos reclamos lo que provocó malestar entre los más díscolos productores de la zona. Con esa deuda, dijeron los ruralistas, "necesitamos diez años para devolver los créditos".

Reutemann rompió el silencio ante la provocación de Hugo Moyano

El senador nacional Carlos Reutemann suele caracterizarse por el silencio o bien por los gestos estudiados y medidos. Eso sí, cuando lo provocan, suele devolver munición gruesa.

Al responder a los dardos envenenados que le había lanzado el camionero Hugo Moyano, el Lole le apuntó al kirchnerismo y dijo que “con tal de que, cuando se vayan en 2011, no se hayan afanado la Casa Rosada y la Plaza de Mayo, vamos a estar contentos los argentinos”.

La frase del senador se produjo después de que el titular de la CGT, al hablar de la posible candidatura presidencial del santafesino, lo chicaneara públicamente diciendo de él: “¿Ya abandonó o no abandonó?”. Moyano también aseguró que en caso de que Reutemann se presentara a esas elecciones “sería el candidato de la Sociedad Rural”.


Fue precisamente en medio de una reunión con productores agropecuarios donde el Lole devolvió el guante que le había lanzado el oficialismo.

En ese encuentro criticó al matrimonio Kirchner por la manera en la que manejan los recursos públicos. “Es un sistema que ya lo conocemos todos, la billetera y la caja tienen a todo el mundo bajo sumisión”, aseguró.

Momentos antes, en un acto que se realizó en la Sociedad Sirio-Libanesa de Reconquista, había afirmado que “todos los gobernadores, intendentes y todas las provincias están mendigando”. Sin hablar del Fondo del Bicentenario, el santafesino cuestionó la presión que el gobierno nacional viene ejerciendo sobre los mandatarios provinciales para que éstos autoricen al Gobierno a usar las reservas depositadas en el Banco Central. “Por la plata baila el mono y la mayoría de los gobernadores no se planta ante el gobierno central”, subrayó.

Aunque Reutemann no confirmó ni desechó su posible candidatura presidencial para 2011, en el peronismo se espera que en marzo, o a más tardar en abril, el Lole podría entregar algún gesto que aliente las esperanzas de los que no se encolumnan con el kirchnerismo.

Eso explica que fueran dos incondicionales K quienes salieron a responderle. Uno de ellos fue su rival interno, Agustín Rossi. El jefe de la bancada oficialista en Diputados calificó de “desafortunadas” las declaraciones del senador y destacó que “no tiene autoridad política” para hacer ese comentario.

Aunque no dijo cómo se obtiene esa autoridad y quién es el encargado de juzgarla o darle puntaje para poder intervenir en la discusión política, a Rossi le alcanzó recordar el pasado de Reutemann para desacreditarlo.

Lo tildó de “genuflexo” por su desempeño como gobernador en tiempos de Carlos Menem. Lo hizo sin recordar que Néstor Kirchner también fue gobernador en esos años y tuvo conceptos desmesuradamente elogiosos sobre Menem. Pendiente de la pelea santafesina, Rossi chicaneó al senador por “los esfuerzos que hacía –años atrás– para sacarse una foto con Néstor Kirchner o con la presidenta Cristina Fernández”.

El otro infaltable en la defensa del kirchnerismo que salió a responderle a Reutemann fue el piquetero Luis D’Elía. Le recomendó al senador fijarse “si él o alguna empresa de él no figura entre los compradores de dólares” que sacaron el dinero fuera del país. D’Elía olvidó que quien sí figura entre los compradores de dólares en plena crisis financiera internacional fue precisamente Néstor Kirchner.

Fuente: Crítica