Historiador español destaca el libro "Revolución - Mayo 1810" del Dr. Vicente Massot

sábado, 22 de mayo de 2010

Por Jesús Hernández *

Hay sucesos históricos trascendentales que requieren estudio y análisis por ser precisamente peculiares. Como la Revolución de Mayo de 1810 en Buenos Aires. Tema alegórico que el doctor en Ciencia Política y director del diario argentino La Nueva Provincia, Vicente Gonzalo Massot, aborda en su publicación más reciente, titulada concretamente Revolución Mayo 1810, distribuida por editorial El Ateneo, que presentó en la librería Books & Books en Coral Gables del Gran Miami el pasado jueves 20 de mayo.


“El libro aborda el tema con análisis histórico”, comentaba el presidente del Centro Cultural Argentino Guillermo Lousteau Heguy, durante la presentación de la publicación. “Es la relación del pasado con el presente. Un complicado proceso de emancipación que muchos continúan cuestionando hoy”, agregaba.

De hecho, se conoce como Revolución de Mayo a los hechos que sucedieron en mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, por aquel entonces capital del Virreinato del Río de la Plata, una dependencia colonial de España. El virrey español fue depuesto y reemplazado por la Primera Junta de Gobierno.

Una primera administración criolla Argentina que no proclamó la independencia formal y gobernó nominalmente en nombre del rey de España Fernando VII, quien había sido depuesto por la invasión de Napoleón Bonaparte. Seis años más tarde la declaración formal de independencia era adoptada en la ciudad de San Miguel de Tucumán de las entonces Provincias Unidas en Sudamérica.

“La nación argentina no nace en 1810”, alegaba Vicente Massot, quien también es profesor titular de Ciencia Política en la Universidad Católica Argentina. “No sé si nace en 1816. Nadie podía esperar (entonces) que esas provincias unidas se liberaran (formalmente) sin aliados”, agregaba. Aliados que vinieran de afuera, como fue el caso de Estados Unidos de América en 1776. País que logró la alianza de algunos de los enemigos de la corona británica que lo gobernaba. Un ejemplo comparativo que el señor Massot aborda y analiza en su libro. Una de las publicaciones más vendidas en Argentina estos días por motivo de la fecha patria del Bicentenario.

“A doscientos años de aquella revolución”, lee un fragmento del libro. “La controversia sobre sus causas y alcances sigue abierta y es necesario encararla sin preconceptos. Bien está exponer las razones en virtud de las cuales hemos decidido conmemorar el Bicentenario, a condición de dar de lado con las nociones consagradas en cuanto a la inevitabilidad de la revolución, por ejemplo, o a su carácter fundador”.

Otro fragmento, “En 1810 se produjo en Buenos Aires una revolución. De ello no hay dudas que merezcan, a esta altura, tenerse en cuenta. Solo que la ruptura se dio primero respecto de un conjunto de instituciones y recién años después del monarca preso”.

“Pienso que la Revolución de Mayo fue un efecto colectivo que no sabía bien a dónde iba”, comentaba el señor Massot durante la presentación. “No creo que haya sido una revolución que pensara en independencia o democracia, pero lo que celebramos hoy está bien celebrado”, afirmaba.

* De España. Licenciado en Historia Contemporánea y en Ciencias de la Información de Barcelona.

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